forourbwebFORO SOCIAL URBANO ALTERNATIVO Y POPULAR
5 AL 9 DE ABRIL DE 2014
MEDELLÍN, COLOMBIA

PRESENTACIÓN

El 2013 fue para el movimiento social y popular colombiano un año de grandes movilizaciones y luchas por sus reivindicaciones y demandas por una vida digna. Movilizaciones como el Paro Nacional Agrario –al que se unieron pequeños mineros, el movimiento indígena, trabajadores de la salud, estudiantes y otros sectores sociales– ha sido la protesta popular más contundente que hemos vivido en los últimos años ante la profundización de la crisis social, económica y cultural generada por del modelo económico neoliberal. Es un hecho que el pueblo colombiano despierta y responde desde la movilización para alcanzar la paz, la democracia y la justicia social. En este contexto la represión contra el pueblo se recrudece: persecución y estigmatización, asesinatos, desapariciones y detenciones arbitrarias están al orden del día por parte del régimen.

Como resultado de la constante movilización popular a lo largo y ancho del país, y el impacto mediático que ha tenido ésta en la opinión pública, se abre la posibilidad de continuar posicionando en la agenda nacional otros temas que han sido invisibilizados como las diferentes problemáticas y conflictos propios de las urbes, tales como la falta de acceso a una vivienda digna; las altas tarifas del impuesto predial y los servicios púbicos; la desconexión de miles de familias de los servicios básicos domiciliarios; los altos costos del transporte público y la movilidad; la alta tasa de desempleo, el trabajo informal y la precarización del trabajo formal; la militarización de la vida y criminalización de la protesta; la inseguridad y guerra entre bandas que reina en los barrios populares. Problemáticas que afectan la vida de la gente en las ciudades y que requieren de un análisis profundo y soluciones eficaces, además de ser temas ineludibles en la búsqueda de una duradera solución al conflicto social y armado que vivimos diariamente y que hoy deben pasar por los escenarios de diálogo entre Estado e Insurgencias, así como entre Movimientos Sociales y Estado.

De ahí la importancia de que las diferentes organizaciones, colectivos populares, mesas y movimientos sociales y políticos que desarrollan trabajo en y desde la ciudad nos coordinemos y articulemos para ir generando un proceso de unidad que consolide y posicione a mediano plazo un movimiento social urbano nacional, que nos permita afrontar de manera conjunta la crisis urbana en perspectiva de construcción de una propuesta de ciudad alternativa desde los sectores populares. En ese sentido tenemos el desafío de superar la dispersión que ha vivido el sector urbano en las últimas décadas, y asumimos el reto de contribuir con la articulación del movimiento popular colombiano, que hoy a la cabeza de los sectores agrarios y campesinos avanza en la unidad de acción y se dispone a construir propuestas unitarias a debatirse en la “Cumbre Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular” al igual que en los “Encuentros de Unidad Popular”.

Medellín encarna un modelo de ciudad diseñada al criterio e intereses del neoliberalismo, realidad a la que se ha llegado mediante gobiernos que –ignorando las distintas realidades que se viven en los barrios y periferias de la ciudad, reprimiendo las resistencias de las comunidades en sus territorios, desconociendo las propuestas de trabajo que se han adelantando desde el movimiento social, con prebendas y asistencialismo– han terminado por imponerlo.

El llamado proyecto metropolitano Cinturón Verde, que incluye el Jardín Circunvalar, es un proyecto urbanístico que arrincona y expulsa a las comunidades de sus barrios, territorios y hábitat, construidos a punta de convites vecinales, resistencia popular y sangre; es el caso también de los Planes Parciales de Moravia, el Naranjal, el Proyecto del Puente de la Madrea Laura, el Túnel de Oriente, la Conexión Vial Aburrá–Río Cauca, entre otros, que prosperan sin consultar y concertar con la población afectada (como lo estipula la ley), causando despojo y desplazamiento, siendo en los últimos años alrededor de 6.000 familias las desalojadas de sus viviendas por la construcción de obras públicas, y reubicadas la mayoría en las periferias urbanas1, como en el caso del proyecto Ciudadela Nuevo Occidente donde se concentra de manera excesiva y sin garantías dignas a miles de familias.

A esta Medellín le fue asignada la sede del VII Foro Urbano Mundial, un nuevo evento internacional para seguir mostrándola y vendiéndola como referente para todas las ciudades del planeta. El VII Foro Urbano Mundial contará con la participación de empresarios, alcaldías de distintas metrópolis del mundo y reconocidos académicos que vienen a discutir y presentar propuestas hacia un modelo de ciudad diseñada en sintonía con los intereses del capitalismo global y de las transnacionales, sin importar que para ello tengan que continuar con la destrucción del tejido social de las comunidades, su cultura y su hábitat.

Partiendo del contexto anterior, de su reconocimiento y de la necesidad de avanzar y fortalecer la articulación de los procesos urbanos a nivel local y nacional estamos invitando a preparar y realizar un Foro Urbano Alternativo y Popular en el que dialoguemos, discutamos y propongamos ciudades alternativas a las neoliberales excluyentes y violentas, desde las nuestras, las urbes que han construido las comunidades populares a lo largo de su historia de desplazamiento y conflicto armado en Colombia. Partiendo de nuestros trabajos comunitarios y organizativos, entendiendo la necesidad de posicionar estos acumulados históricos en las agendas de lucha y la escena pública nacional. Es este entonces un llamado al encuentro, al diálogo, a la movilización, a la construcción colectiva para decir claramente que no habrá otra Colombia posible sin una nueva propuesta de Ciudad realmente digna y para el buen vivir de todas y todos.

Es un llamado también a debatir y confrontar con argumentos y experiencias desde la base las políticas institucionales que se construirán en el VII Foro Urbano Mundial.

Mas Info en: http://congresodelospueblos.org/index.php/pueblo-en-lucha/ultimas-noticias/41-convocatorias/463-foro-social-urbano-alternativo-y-popular

DECLARACIÓN POLÍTICA CUMBRE AGRARIA: CAMPESINA, ETNICA Y POPULAR

“Sembrabdo dignidad, labrando esperanza y cosechando país”

 

BOGOTÁ, MARZO 16 DE 2014.

Por convocatoria de la Mesa de Interlocución Agraria – MIA, la Marcha Patriótica, el Coordinador Nacional Agrario – CNA, el Congreso de los Pueblos, el Proceso de Comunidades Negras – PCN, la Mesa de Unidad Agraria – MUA, la Coalición de Movimientos y Organizaciones Sociales de Colombia – COMOSOC, la Organización Nacional Indígena de Colombia – ONIC, el Movimiento por la Constituyente Popular – MCP, Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, FENSUAGRO, Asociación nacional de Zonas de Reserva Campesina – ANZORC y Asociación Campesina Popular- se realizó en la ciudad de Bogotá, del 15 al 17 de marzo, la Cumbra Agraria: campesina, étnica y popular. La Cumbre reunió a 30 mil personas provenientes de todas las regiones del país.

La Cumbre es un proceso que ha venido construyéndose a partir de los paros agrarios e indígenas del 2013, movilizaciones que cobraron la vida de 19 compañeros, otros 600 resultaron heridos y decenas fueron detenidos y encarcelados. El gobierno nacional se sentó a concertar una serie de pliegos y acuerdos en mesas de interlocución y negociación. La Cumbre nace porque después de esta “rebelión de las ruanas, los ponchos y bastones” que suscitó el más amplio respaldo nacional e internacional, el presidente Santos convocó a un Pacto Agrario con las élites agroindustriales y gremiales del campo, excluyendo con esto al movimiento agrario de las definiciones y medidas a adoptar en materia de política agraria nacional.

La Cumbre realizó un balance del incumplimiento del gobierno nacional ante los compromisos adquiridos, los pliegos y acuerdos firmados; avanzó en el proceso de unidad del movimiento agrario en Colombia y desde éste; definió una ruta unificada de la movilización y mecanismos para una negociación articulada y unitaria. La Cumbre definió los caminos para enfrentar conjuntamente las nefastas políticas neoliberales aplicadas por los gobiernos de turno y a sembrar dignidad, labrar esperanza y cosechar un nuevo país desde las iniciativas de las organizaciones campesinas, indígenas y afrodescendientes.

La Cumbre considera que mediante un ejercicio de soberanía, debemos ser los pueblos y las comunidades quienes ordenemos el territorio, definamos sus usos y las distintas maneras de habitarlo. Este ordenamiento territorial popular debe armonizar la conservación del medio ambiente con el aprovechamiento que de él hagan, las comunidades agrarias para su pervivencia.

Nuestras propuestas territoriales exigen el respeto de las figuras colectivas de gobierno propio y la defensa de los territorios de las comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas.

La reforma agraria integral sigue siendo para nosotros la solución estructural para los problemas de acceso a la tierra, formalización de la propiedad y desarrollo rural, con inversión social y políticas públicas.

En este propósito es preciso detener el modelo extractivista que concentra la propiedad de la tierra, la entrega a empresas multinacionales, acaba con la economía campesina y destruye la vida.

La Cumbre propone un modelo económico que garantice la pervivencia de los pueblos a través del fortalecimiento de las economías campesinas, indígena, afrodescendientes y de los sectores populares. La autonomía territorial es un factor determinante en la construcción de una política económica y de producción de alimentos soberana. Para tal fin se debe derogar la normatividad que permite el monopolio transnacional sobre las semillas y el conocimiento ancestral.

 El acceso a la riqueza minero-energética conlleva al respeto por los bienes de la madre tierra, su explotación debe ser una decisión consultada a las comunidades y desarrollada como ejercicio de soberanía nacional.

El plantearnos una alternativa a los cultivos de coca, amapola y marihuana, nos llama a rechazar el prohibicionismo que admite tratamientos represivos, las fumigaciones indiscriminadas, la erradicación forzada y el encarcelamiento de los cultivadores como solución. Entendemos el reconocimiento de su uso tradicional, ancestral y los usos alternativos. Proponemos programas de sustitución autónoma, gradual y concertada, el impulso a los cultivos alternativos con garantías de comercialización.

 Para el pueblo colombiano es imperativo conocer la verdad, complementarla con mecanismos de justicia y reparación; la memoria histórica es un aporte importante para avanzar hacia la no repetición.

 Las garantías políticas incluyen la no criminalización y judicialización de la protesta social, el desmonte del fuero penal militar. Se debe permitir la participación amplia, efectiva y con carácter decisorio en las instancias de planeación y definición de la políticas de producción agropecuaria y de desarrollo rural, teniendo en cuenta las propuestas  construidas por las comunidades de manera autónoma.

 Los pueblos tenemos derecho a la vida digna y a que se nos garanticen las condiciones materiales necesarias. Se debe apropiar un presupuesto especial para garantizar la financiación de las iniciativas territoriales, con mecanismos autónomos de ejecución.

 

 El Estado debe reconocer que muchas de las problemáticas que viven las ciudades son una consecuencia de la aplicación de modelos económicos y de despojo en el sector rural.

 

El impulso a las economías agrarias y populares tiene un soporte importante en el apoyo que reciba de los grandes centros poblados, es necesario adelantar pactos entre las grandes capitales y los municipios que le aportan los alimentos de la canasta familiar.

 

La solución política al conflicto social y armado sigue siendo un anhelo de la sociedad en la búsqueda de la paz con justicia social, por esa razón es fundamental y urgente, que se inicie un proceso de diálogo con las insurgencias del ELN y el EPL. Respaldamos los diálogos de La Habana entre el gobierno y las FARC. Resaltamos el papel que debemos jugar las organizaciones y procesos como movimiento social con voz propia. Los diálogos regionales son una herramienta importante para avanzar en la construcción de la agenda social y política por la paz. La Cumbre Agraria asume el impulso a un gran movimiento social que trabaje por la paz como condiciones de vida y exija garantías para la participación de la sociedad.

 

La Cumbre Agraria logró, por primera vez en la historia de los movimientos sociales del país, construir un pliego unitario de las organizaciones campesinas, indígenas y afrocolombianas. El pliego unitario representa las exigencias políticas, económicas, sociales, ambientales, culturales y territoriales de comunidades históricamente marginadas y excluidas, es un llamado de atención al gobierno nacional sobre la urgencia de atender estructuralmente a un mundo rural que reclama ser sujeto de derechos. La Cumbre propone también una mesa única de negociación, un escenario que permita cualificar el nivel de interlocución, evitar la dilación y dispersión gubernamental y lograr acuerdos ejecutables en el corto y mediano plazo. La unidad alcanzada hoy es también la unidad de acción, contamos ahora con una ruta de movilización social que haga exigibles y alcanzables los derechos negados. La Cumbre y sus propuestas son una apuesta definitiva por el logro de la paz. Una paz, que para ser estable y duradera requiere de ser construida desde abajo,  con nosotros y nosotras, una paz socialmente incluyente, basada en la verdad, la justicia, la efectiva participación política y la vigencia plena de los derechos humanos en los campos de Colombia. 

 

La Cumbre es parte transitoria de un proceso constituyente caminado de la mano de la Minga indígena, los congresos de los pueblos, consejos territoriales del pueblo, los procesos constituyentes por la paz con justicia social, los mecanismos de participación directa y la autonomía que a diario ejercen las comunidades del campo y la ciudad que reclaman ser reconocidas. El acuerdo político y social que edifique la paz deberá ser la parte culminante de este proceso constituyente. La posibilidad de un proceso de asamblea nacional constituyente está en el horizonte de reflexión de la sociedad colombiana en su conjunto. Estamos construyendo una ruta propia desde el movimiento popular para llegar a este momento. El camino hacia la paz, requiere, mientras tanto, de un decidido y vigoroso movimiento social por la paz, al cual convocamos a todos los sectores políticos y sociales del país. La paz incluyente no se construye con “acuerdos de élites y corbatas” que desconocen a los de poncho, a los de ruana, a los de azadón y machete, a los sujetos políticos y sociales del campo y sus propuestas. 

 

Ante el reiterado incumplimiento del gobierno nacional frente a la palabra y los compromisos adquiridos para levantar el paro agrario del año pasado, la decisión de la Cumbre Agraria: Campesina, Étnica y Popular es la de volver al paro nacional agrario, cuya hora cero dependerá de la respuesta gubernamental. La Cumbre extiende un plazo al gobierno hasta la primera semana de mayo.  A partir de este momento la Cumbre bajará a los resguardos indígenas y a las veredas de los territorios afros y campesinos, a las barriadas y organizaciones sociales de las ciudades, a los sindicatos, a organizar los comités de paro y a convocar a todos los sectores sociales y populares en conflicto para acordar una dinámica coordinada en perspectiva de bloque popular. 

 Las propuestas del gobierno no son soluciones. El Pacto Agrario es una repartija más de recursos públicos con fines clientelares y electoreros. El gobierno nacional tiene la oportunidad histórica de solucionar la crisis estructural del campo a partir de nuestras propuestas recogidas en el pliego unitario, creemos en el diálogo social como la ruta para alcanzar la justicia social y la anhelada paz estable y duradera para Colombia. Nuestras propuestas están sobre la mesa, le queda la responsabilidad histórica al gobierno de atenderlas.

 

CUMBRE NACIONAL AGRARIA: CAMPESINA, ÉTNICA Y POPULAR BOGOTÁ, MARZO 15 al 17 de 2014

-CONVOCATORIA-

Nosotros, los pueblos indígenas, afrocolombianos, campesinos, pescadores, pequeños mineros y demás sectores populares que nos relacionamos con lo rural colombiano, convocamos a la Cumbre Nacional Agraria: Campesina, Étnica y Popular, que se realizará en Bogotá del 15 al 17 de marzo de 2014, con el fin de avanzar en la construcción de nuestro proceso de unidad.

El pasado mes de diciembre de 2013, un grupo significativo de representantes de nuestras organizaciones agrarias y populares, se reunió en Bogotá en la Pre-Cumbre Agraria, para evaluar la reciente coyuntura de paro y movilización agraria y popular. En ella, se saludó y reconoció al conjunto de los sectores protagonistas de la lucha social y la importante tarea de movilización que se realizó en el mes de agosto; al mismo tiempo que se denunció la persecución de la que somos objeto por nuestra acción de reivindicación y transformación, a través de la penalización y criminalización de nuestras acciones. Ejemplo de ello es el escandaloso saldo de asesinados del movimiento social colombiano denunciado recientemente por la Marcha Patriótica, la violación a los derechos políticos de los ciudadanos por parte del ESMAD y el Ejercito Colombiano, y la inhabilidad por sesgos ideológicos llevada a cabo por el Procurador contra el Alcalde de Bogotá, profesores universitarios, y líderes sociales.

Reconocimos además, el derecho que nos asiste de exigir que se mantenga y de frutos la negociación política con la insurgencia colombiana de las FARC-EP y se continúe con el proceso de acercamiento con el ELN y el EPL, como un paso fundamental en la compleja construcción de la Paz con Justicia Social entre los colombianos. Nos oponemos al actual modelo que nos sigue empobreciendo y despojando: el nuevo Pacto Agrario propuesto por el gobierno no es más que la profundización del despojo y explotación, proyecto que pretende engañar a millones de familias del campo para que firmen alianzas tramposas con empresarios que explotan nuestro trabajo, y se apropian de nuestras tierras y territorios.

Así, consientes de que la causa de nuestros problemas se encuentra en las políticas públicas que han implementado por años los gobiernos colombianos, pero más aun, de la importancia de nuestros papel en la transformaciones que requiere nuestro país, convocamos a la unidad percepciones, vivencias y formas de trabajo del movimiento social y popular colombiano, a la Cumbre Agraria: Campesina, Étnica y Popular.

La Cumbre Agraria: Campesina, Étnica y Popular se proyecta como el punto de encuentro de los distintos sectores agrarios y populares para la cualificación de nuestros debates y la construcción de un programa unitario con el que mandataremos nuestra agenda de acción política y social con espíritu de unidad. Buscamos establecer los lineamientos, mecanismos, rutas de diálogo y negociación conjuntos que ofrezcan posibilidades, garantías y permanencia a nuestros procesos sociales, y el conjunto de la ruralidad colombiana. No es la fragmentación de nuestras luchas, sino la comprensión de nuestras experiencias, que daremos fuerza a la transformación de nuestro país.

Nuestra ruta se orienta a respetar el derecho de los pueblos a definir el uso de la tierra y los alimentos a cultivar, fortalecer los procesos participativos y de diálogo interétnico e intercultural, garantizar el derecho a la soberanía y autonomía alimentaria, así como el derecho a la consulta previa con consentimiento libre, previo e informado de los pueblos afro, indígenas y campesinos.

Es evidente la falta de voluntad política por parte del gobierno colombiano para adelantar el cumplimiento de los acuerdos pactados con la totalidad de actores populares del sector rural del país, por eso propenderemos por seguir convirtiendo nuestro proceso de Cumbre Agraria en la instancia representativa y decisoria de nuestras comunidades y organizaciones, con la capacidad de dialogar y afianzar con otros sectores populares las rutas de la movilización por nuestros derechos y con el fin de defender un proyecto de país justo, incluyente y equitativo.

Por todo lo anterior, convocamos a participar en la Cumbre Agraria: Campesina, Étnica y Popular, a realizarse los días 15, 16 y 17 de marzo de 2014 en la Ciudad de Bogotá.

“Para fortalecer las propuestas del pueblo y avanzar en la unidad,

vamos hacia la Cumbre Agraria: campesina, étnica y popular”

CONVOCAN:

 MINGA INDÍGENA SOCIAL Y POPULAR

ORGANIZACIÓN NACIONAL INDÍGENA DE COLOMBIA – ONIC.

MESA NACIONAL DE UNIDAD AGRARIA – (MUA)

COALICIÓN DE MOVIMIENTOS Y ORGANIZACIONES SOCIALES DE    COLOMBIA- (COMOSOC)

COORDINACIÓN NACIONAL DE ORGANIZACIONES Y MOVIMIENTOS SOCIALES Y POLÍTICOS

MOVIMIENTO POR LA CONSTITUYENTE POPULAR (MCP)

DIGNIDAD AGROPECUARIA

CONGRESO DE LOS PUEBLOS

MARCHA PATRIÓTICA

MESA DE INTERLOCUCIÓN Y ACUERDO (MIA)

COORDINADOR NACIONAL AGRARIO (CNA)

CUMBRE NACIONAL AGRARIA: CAMPESINA, ÉTNICA Y

POPULAR

BOGOTA, FEBRERO 22-24 DE 2014

-CONVOCATORIA-

Nosotros,

los pueblos indígenas, afrocolombianos, campesinos, pescadores, pequeños mineros y demás sectores populares en relación con lo rural colombiano estamos convocando a la realización de nuestra Cumbre Nacional en Bogotá para continuar la tarea de construir la unidad de nuestro proceso. Nos une el empeño por construir una Colombia más justa e igualitaria, con reconocimiento y garantía plena de los derechos que hemos conquistado. A finales del año pasado un grupo significativo de representantes, se ha reunido previamente en Bogotá y ha proyectado los contenidos y evaluaciones significativas en la reciente coyuntura, y ha decidido la convocatoria a la Cumbre este año.

Sea esta la oportunidad de saludar y reconocer al conjunto de los sectores protagonistas de la lucha social, y denunciar la persecución de que se es objeto a través de la penalización y criminalización de sus acciones, ejemplo de ello es el triste saldo de asesinados del movimiento marcha patriótica, o la violación a los derechos políticos de los ciudadanos y al alcalde de la ciudad de Bogotá. Como respuesta exigimos garantías, pero también convocamos a la unidad entre nosotros. Nos asiste el derecho además, de exigir la negociación política con la insurgencia colombiana, como única meta inicial en la compleja construcción de la paz con justicia social entre los colombianos.

La Cumbre Agraria, Campesina, Étnica, y Popular es un punto de encuentro de los distintos sectores agrarios y populares para la cualificación de nuestros debates, que conseguirá mandatar sobre una agenda de acción política y social con espíritu de unidad. Seguiremos siendo diversos, hablando distintas lenguas y dedicando nuestras fuerzas a diferentes fines, pero en medio de esa diversidad buscamos avanzar hacia la unidad de acción que garantice que nuestras voces se conviertan en una sola.

Nos orientamos en la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica, y Popular a establecer lineamientos que procuren materializar los mecanismos y rutas de negociación conjuntos, que ofrezcan garantías y sostenibilidad para nuestros procesos y el conjunto del campo colombiano.

Nos oponemos al actual modelo que nos sigue empobreciendo y despojando: el nuevo Pacto Agrario propuesto por el gobierno no es más que la profundización del despojo y explotación, proyecto que pretende engañar a millones de familias del campo para que firmen alianzas tramposas con empresarios que explotan su trabajo y se apropian de sus tierras y territorios.

Nuestra ruta se orienta hacia respetar el derecho de los pueblos a definir el uso de la tierra y los alimentos a cultivar, fortalecer los procesos participativos y de diálogo interétnico e intercultural, garantizar el derecho a la soberanía y autonomía alimentaria, así como el derecho a la consulta previa con consentimiento libre, previo e informado de los pueblos afro, indígenas y campesinos.

Es evidente la falta de voluntad política por parte del gobierno colombiano para adelantar el cumplimiento de los acuerdos pactados con la totalidad de actores populares del sector rural del país, por eso propenderemos por seguir convirtiendo nuestro proceso de Cumbre en la instancia representativa y decisoria de nuestras comunidades y organizaciones, con la capacidad de dialogar y afianzar con otros sectores populares las rutas de la movilización por nuestros derechos y con el fin de defender un proyecto de país justo, incluyente e igualitario.

“Por la unidad de los pueblos, todas y todos vamos hacia la Cumbre Agraria: campesina, étnica y popular”

ORGANIZACIÓN INDÍGENA DE COLOMBIA ONIC – MINGA INDÍGENA

SOCIAL Y POPULAR

MESA NACIONAL DE UNIDAD AGRARIA – (MUA)

PROCESO DE COMUNIDADES NEGRAS – (PCN)

COORDINADOR NACIONAL AGRARIO (CNA) – CONGRESO DE LOS

PUEBLOS

MESA DE INTERLOCUCIÓN Y ACUERDO NACIONAL (MIA) – MARCHA

PATRIÓTICA

COALICIÓN DE MOVIMIENTOS Y ORGANIZACIONES SOCIALES DE

COLOMBIA- (COMOSOC)

COORDINACIÓN NACIONAL DE ORGANIZACIONES Y MOVIMIENTOS

SOCIALES Y POLÍTICOS

El Congreso de los Pueblos en Argentina, se une al repudio generado por el fallo del Procurador General de la Nación

Hoy estamos construyendo la Unidad para la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular.

Hoy estamos reflexionando sobre la Paz transformadora.

Hoy estamos en las calles defendiendo la democracia.

Hoy, ESTAMOS EN LA LUCHA!!!!

BUENOS AIRES-ARGENTINA. Dic-12-2013.   El Congreso de los Pueblos en Argentina, se une al repudio generado por el fallo del Procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez, que destituye e inhabilita para ejercer cargos públicos por más de 15 años, al actual alcalde de Bogotá, Gustavo Petro y hace eco del llamado a la solidaridad internacionalista a favor de los proyectos que constituyen una alternativa al neoliberalismo. La decisión es un movimiento mas del ajedrez político en que el reelecto Procurador General de la Nación ha venido convirtiendo su gestión desde el ente de control administrativo Colombiano, haciendo cada vez más visible la opción de la oligarquía por la continuidad de la guerra integral (política, jurídica y militar) contra cualquier posibilidad de alternativa en Colombia. Así, teniendo como propósito la eliminación total del adversario político mediante el uso de cualquier estrategia, la derecha en Colombia se ensaña para imponer su hegemonía al pueblo. Desconocemos la decisión de la procuraduría por ser un fallo inconstitucional, desproporcionado, sin sustento jurídico, antidemocrático e ilegitimo que busca promover la guerra y ensombrecer el futuro de cambio, de paz y de integración regional que buscamos. Este año la movilización y organización popular ha ido creciendo y madurando también la posibilidad de alternativas que únicamente en unidad lograran oponerse a los continuadores de la guerra. La riqueza de expresiones de la movilización popular y su unidad en rechazo a las imposiciones del gobierno nacional y en solidaridad con Petro y su proyecto de Bogotá Humana, se suman al paro agrario, a la minga indígena, a la semana de la indignación y a las demás expresiones que durante el 2013 ratifican el ascenso de luchas en Colombia y la prioridad para el pueblo Colombiano y latinoamericano de privilegiar la defensa de la democracia, la lucha contra el fascismo, y la búsqueda de cambios, por encima de discusiones y fracturas dentro de los sectores de izquierda.

Estamos convencidos que la continuidad de esta movilización y su maduración organizativa y política es vital a la hora de revocar la injusta medida del Procurador Ordoñez y encarar el año 2014 como un año decisivo para el movimiento social colombiano en torno a una agenda común para la transformación de la sociedad colombiana que represente una paz transformadora con justicia social tal y como se viene concertando en los encuentros preparatorios hacia la Cumbre Agraria, Étnica y Popular y en la cumbre social por la paz. El Congreso de los Pueblos convoca a la solidaridad internacionalista para rechazar las imposiciones del procurador, y respaldar la movilización social y popular en defensa de la paz, la democracia y el nuevo modelo de sociedad que Colombia y la patria grande necesita.

 

Congreso de los Pueblos en Argentina

conosur@redcolombia.org

www.cpueblosarg.wordpress.com

 

Congreso de los Pueblos: Propuesta de país para una vida digna Comisión de

 

Comunicaciones E-mail: comunicaciones@congresodelospueblos.org

http://www.congresodelospueblos.org

Llamamiento a la Minga indígena, Social y Popular, por la Vida, el Territorio, la Autonomía y la Soberanía

 

El Congreso de los Pueblos, en continuidad con las jornadas de protesta del Paro Nacional Agrario, convocamos y nos vinculamos activamente a la Minga indígena, Social y Popular, por la Vida,  el Territorio, la Autonomía y la Soberanía, que se movilizará desde este lunes 14 de octubre por todo el país, y que junto a las jornadas de indignación nacional y las movilizaciones estudiantiles y sindicales, busca ratificar y reivindicar las demandas y exigencias del pueblo colombiano hacia el Estado.

 

Queremos recordar que en el marco del Paro Agrario y Popular, como Congreso de los Pueblos y como Coordinador Nacional Agrario impulsamos un pliego de peticiones, con los siguientes puntos:

 

  1. RECONOCIMIENTO POLÍTICO PARA EL CAMPESINADO Y LOS PUEBLOS NEGROS E INDÍGENAS. Aunque el gobierno se dice democrático, impone el plan de desarrollo y sus locomotoras, atropellando la vida de las comunidades con megaproyectos que van en contra de nuestras visiones y formas organizativas.
  2. TIERRAS PARA LOS PUEBLOS QUE LAS TRABAJAN Y LAS CUIDAN. Los pueblos del campo exigimos la tierra y el territorio para desarrollar nuestra economía campesina y nuestra producción orgánica y autónoma. La Tierra y el territorio son de los pueblos!!!
  3. PETRÓLEO PARA LA VIDA DIGNA. El petróleo no debe seguir siendo el botín de las empresas transnacionales y de los políticos corruptos, mientras el pueblo no tiene energía para vivir.
  4. MINERÍA PARA EL BUEN VIVIR. La extracción de minerales ha sido entregada a empresas transnacionales que saquean y destruyen la naturaleza, dejando solo miseria para los trabajadores y las comunidades.
  5. SUSTITUCIÓN AUTÓNOMA Y CONCERTADA DE CULTIVOS DE USO ILÍCITO. Bajo una doble moral, pues la economía se ha servido del negocio de las drogas, y con el pretexto de combatir el narcotráfico, el gobierno militariza y escala el conflicto en amplias regiones, al tiempo que destruye con las fumigaciones cultivos de pan coger, generando crisis alimentaria a los pueblos del campo y la ciudad.

 

Por su parte, y en el marco de la la Minga indígena, Social y Popular, por la Vida,  el Territorio, la Autonomía y la Soberanía, la Organización Nacional Indígena de Colombia -ONIC, viene trabajando sobre los siguientes puntos de pliego, que compartimos y entendemos como propios y afines al pliego presentado en el Paro Agrario y Popular:

 

1. TERRITORIO-TIERRAS. Seguridad jurídica de los territorios indígenas, ejercicio pleno del derecho al territorio: Constitución, ampliación, saneamiento de los territorios indígenas-Resguardos coloniales.

 

2. CONSULTA PREVIA SOBRE PROYECTOS MINERO, ENERGETICO  E HIDROCARBUROS. Revocatoria directa de las concesiones o contratos de explotación minera en territorios indígenas.

 

3. EJERCICIO DE AUTONOMIA Y GOBIERNO PROPIO. Se fundamenta en la autonomía  Territorial, la Cosmovisión y la autonomía en el ejercicio de gobierno propio.

 

4. TLC Y POLITICA AGRARIA. Promoción del referendo para la derogatoria de los TLC  o la renegociación de los mismos, de igual manera la derogatoria de  todas las normas que afecten la soberanía alimentaria.

 

5. DERECHOS HUMANOS, CONFLICTO ARMADO Y PAZ. Comprende la adopción integral de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de los pueblos indígenas, la desmilitarización de los territorios indígenas, el desmonte de los Planes de consolidación y respeto al ejercicio de control territorial a través de la guardia indígena.

 

Desde El Congreso de los Pueblos hacemos un llamamiento a las organizaciones internacionales que velan por los derechos humanos y a los gobiernos de Latinoamérica a vigilar y acompañar la situación del pueblo colombiano, que desde el 14 de octubre estará movilizado por las vías del país; el precedente represivo del gobierno de Juan Manuel Santos en el paro de Agosto dejó un resultado de más de 600 detenciones arbitrarias, más de 1000 heridos y varios muertos en la justa lucha de los pueblos por la permanencia en el territorio, en una clara demostración de la estrategia antidemocrática y violatoria de los derechos.

 

Llamamos a las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y populares a rodear de solidaridad y activa participación esta acción de nuestros pueblos ancestrales y populares y a continuar la movilización iniciada el 19 de Agosto, que ha significado unidad, fuerza y capacidad de lucha para la dignificación de las condiciones de vida de los colombianos y colombianas.

 


 

12 de Octubre de 2013

 

CONGRESO DE LOS PUEBLOS

 

¡PROPUESTA DE PAÍS PARA UNA VIDA DIGNA!